28 años después los autores de esta aventura de acción no han dejado de crear obras maestras. Regresar a Murasama explica bien por qué

Fue el juego que me hizo enamorarme de Vanillaware, pero también darme cuenta de que detrás de sus preciosistas gráficos bidimensionales había mucho más. Muramasa puede parecer un hack and slash 2D cualquiera, pero tenía una base muy distinta que invitaba a aprender y dominar el movimiento tanto de Momohime como de Kisuke. De hecho, era tan diferente que, cuando el juego llegó por primera vez a Wii, no terminó de convencerme por el control. Por ejemplo, no teníamos un botón de salto, sino que se hacía con el stick hacia arriba. Todo eso se refinó en la versión que yo pensé que sería la definitiva: Rebirth, una de mis joyas de PS Vita, que seguía siendo exclusiva de la plataforma.
Así que, aunque este Revenant Blades trae algunas novedades, creo que, en el fondo, la más importante es la apertura a plataformas modernas. Podrás jugar a Muramasa por fin en PC, PS5, Switch y Switch 2 (de momento, no parece haberse confirmado versión de Xbox). Y, aunque era bonito tener un juego único de Vita, me alegro de que mucha gente llegue a conocer este juego, que es uno de los iconos del estudio.