Ben Affleck pudo ser el arma secreta de Star Wars antes de J. J. Abrams, pero dijo que no por un buen motivo

Durante años ha sido un rumor entre los fans de Star Wars, pero Ben Affleck lo ha confirmado: Lucasfilm le tanteó para dirigir lo que acabaría siendo Star Wars: El despertar de la Fuerza, el Episodio VII de la saga que supuso su regreso a los cines como propiedad de Disney. Lo ha contado en el podcast Happy Sad Confused de Josh Horowitz, mientras promocionaba Animals, y en la entrevista explica que habló con los responsables del proyecto sin saber siquiera si ya estaban tanteando a J.J. Abrams. Su conclusión fue que le gusta Star Wars y se considera fan, pero que alguien con más pasión lo haría mejor. Y añade, para que nadie le cuelgue una medalla, que tampoco fue un gran sacrificio, porque no tenía claro que pudiera hacer una gran versión de la saga ni reinventarla para una afición con opiniones tan fuertes.
Me gusta la honestidad de Affleck, porque no es lo habitual. En 2016, cuando Bill Simmons le preguntó por ello en Any Given Wednesday, prefirió no entrar al trapo y, según recogían entonces los compañeros de SensaCine, dijo que no sería educado hablar de los trabajos rechazados.