'Digger' juega cartas similares y apuesta más alto que 'Birdman', pero tiene toda la pinta de que Alejandro G. Iñárritu no ganará el Óscar esta vez

Han pasado más de diez años desde que ‘Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)’ (‘Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance)’) ganase el Premio Oscar a la Mejor película (además de dirección y otras categorías) y fuese una de las decisiones más insólitas en la historia de los premios. Se puede entender en parte por su carácter satírico. A veces autoindulgente sobre el arte contemporáneo, desde la creación a la actuación o la crítica, pero no dejaba de ser una propuesta excesivamente lanzada de Alejandro González Iñárritu.
La bravura dirección de ‘El renacido’ (‘The Revenant’) es canónicamente más premiable que una comedia que pone patas arriba el mundo del arte y sus propósitos. Aún así, fue un triunfo que ha generado discusión desde entonces, y también le ha otorgado bastante carta blanca a su director para acometer según qué empresas.
Corte al presente, donde estrena ‘Digger’.
En cierto modo su nueva película es un retorno no sólo al género cómico (se podría decir que ya regresó con ‘Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades’, aunque no se puede decir en absoluto que hiciera gracia), sino que en un giro debidamente escondido regresa a todos los aspectos de ‘Birdman’.