Disney ofreció 2 millones de dólares a un niño de 13 años por El Rey León. Su madre rechazó el dinero y 30 años después demuestra que fue un acierto

Para cualquier otra familia, la oferta que en 1994 Disney puso sobre la mesa habría sido una bendición. Para la de Jason Weaver, que por aquel entonces aún era un niño de 13 años, los 2 millones de dólares por cantar un par de canciones de El Rey León prometían ser una trampa.
El chico, que se había hecho famoso por interpretar a la versión infantil de Michael Jackson en una miniserie sobre su historia, el mayor sueldo que había llegado hasta sus manos era de 80.000 dólares. Nada mal, quién los pillara ahora mismo, pero la comparación con esos 2 millones de dólares de El Rey León era abismal. La sangre fría de su madre al rechazar la oferta aún resuena en las oficinas de Disney.
La señora, que llevaba años en el mundo del espectáculo y había trabajado con estrellas de la talla de Aretha Franklin, sabía a la perfección cómo funcionaba aquel negocio. Disney, que parecía ir sobre seguro tras acumular una de las mejores rachas de su historia, también. Detrás de esa aparente intención de querer tirar la casa por la ventana por un joven aspirante a estrella con aquellos 2 millones, en realidad se escondía algo más.