1 min de lectura

En 1998, Guillermo del Toro pasó 72 días sin saber si volvería a ver a su padre. James Cameron contrató al negociador y se ofreció a ir con los Navy SEALs

En 1998, Guillermo del Toro pasó 72 días sin saber si volvería a ver a su padre. James Cameron contrató al negociador y se ofreció a ir con los Navy SEALs

En 1998, la vida de Guillermo del Toro dio un vuelco desgarrador cuando su padre, Federico del Toro, fue secuestrado en Guadalajara, México. Los captores exigieron de inmediato una cifra millonaria y amenazaron con acabar con su vida si no se cumplían unas demandas que el cineasta difícilmente podían cumplir. Si bien acababa de estrenar Mimic, su primer proyecto para Hollywood, su desarrollo lo dejó sin dinero para afrontar un rescate. Fue entonces cuando apareció James Cameron ofreciendo toda la ayuda que puedas imaginar.

El director detrás de grandes éxitos como Aliens: El regreso y Terminator 2: El juicio final se hizo no solo se hizo cargo de pagar de su propio bolsillo los honorarios de un negociador profesional especializado en secuestros, sino que llegó a ofrecerse voluntario para ir en una misión de rescate en helicóptero junto a fuerzas de operaciones especiales. Pero mejor dejamos que nos lo explique el propio Guillermo del Toro: "Sí, lo hizo [ofrecerse a pagar el rescate].

"Los primeros días me escondía en un armario. Al final del secuestro, yo mismo negociaba"