Era un proyecto secreto de Pixar, pero el chófer les pilló al vuelo: "Hermano, estáis haciendo una película sobre la comunidad negra, ¿verdad?"

En un principio, Soul no era una película protagonizada por actores afroamericanos y con continuos guiños a la comunidad. De hecho, la obsesión de Pete Docter era explorar el determinismo, situando la película en el plano astral. El problema era que nadie sabía qué trabajo darle a su protagonista: durante años, se barajó que fuera científico, pero no les parecía bien del todo, hasta que alguien propuso que fuera músico. Es más: músico de jazz. Obviamente, todo empezó a caer por su propio peso y Kemp Powers, que entró en la película como ayudante de guion, acabó convirtiéndose en co-director. Con todo el mérito del mundo, por cierto.
Powers puso mucho de él mismo en el protagonista, tratando de reflejar correctamente la cultura afroamericana, cuando el proyecto aún era secreto dentro de Pixar. Eso sí, no para todos: tal y como cuenta el propio director, gran parte de los conductores eran afroamericanos, y hubo uno de ellos que se olió la tostada. "Me dijo, 'ponte a mi nivel, hermano, estáis haciendo una película sobre la comunidad negra, ¿verdad?'. Yo en plan 'Qué... ¿Por qué lo dirías?'".