Guillermo del Toro acaba llorando mientras habla del futuro: "Nunca pensé que todo lo que se había ganado se iba a volver a perder"

Guillermo del Toro dirigió El laberinto del fauno hace 20 años y desde entonces, tristemente, mucho ha cambiado. No solo en México o en la industria del cine, sino en el mundo entero. Y el director solo puede lamentarse al respecto, que es exactamente lo que ha hecho en la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde ha llegado a llorar por el futuro que le estamos dejando a la juventud.
Primero ha abordado las diferencias entre la sociedad de 2006 y la actual: "Creo que El Laberinto del Fauno es un momento de un espasmo. Yo nunca pensé que todo lo que se había ganado de alguna forma, se iba a volver a perder, como está ahorita. El lugar donde nos encontramos como especie, como situación social, es absolutamente... Rebasa la posibilidad de entenderlo en aquel entonces. Pero la tristeza, la desesperación de entonces, la reconozco ahorita". Y el problema es que ya nadie cree en un futuro mejor.
Gran culpa de ello, como señala el director, está en lo mal que se mira a la ingenuidad. "Fíjate, es más fácil parecer inteligente siendo un hijo de la chingada, que un solidario; siendo un escéptico cabrón, que un creyente que quiere sostener una fe en que podemos unirnos.