Hace un año mostró en una serie los problemas de salud mental de los pilotos: gracias a ello el Senado sacará adelante una ley para mejorarla

Ahora mismo uno de los autores del momento es uno de los más inclasificables. Cualquiera que haya estado en contacto con la obra de Nathan Fielder entiende cómo le gusta mezclar los límites de la realidad y la ficción elaborando comedia, explorando determinados extremos que parecen demasiado increíbles para ser reales.
Los ensayos es su obra más impactante precisamente por cómo señala sutilmente inquietantes realidades sobre los comportamientos humanos. Su segunda temporada trata de ir un poco más lejos, empezando a indagar cómo reducir el número de accidentes de avión y acabar encontrando terribles hallazgos sobre las condiciones de las aerolíneas.
Estudiando a los pilotos, sus procedimientos y los análisis a los que se someten, Fielder mostró cómo muchos de ellos podían estar sufriendo problemas de salud mental, desde ansiedad a depresión, pero seguir siendo considerados aptos para pilotar. Lo llevó tan lejos hasta el punto de mostrar cómo incluso con un ambiguo diagnóstico podía él mismo recibir la licencia para volar un Boeing 737 con actores a bordo.