La gran sorpresa de 'Hope', analizada por su director: "En ese momento, me di cuenta de que no se necesita nada más que eso"

Nota: Este artículo contiene spoilers de 'Hope', así que si queires llegar virgen a su proyección, guárdalo y vuelve más tarde.
Si ya has visto 'Hope', es posible que tu rostro haya ido evolucionando a través de sus arrolladores —y, por qué no decirlo, abrumadores— 160 minutos de metraje en una amalgama de gestos que pueden incluir la estupefacción, la fascinación e, incluso, el desconcierto. Y es si algo hace la nueva locura de la factoría surcoreana, capitaneada en esta ocasión por Na Hong-jin, es no dejar indiferente hasta al espectador más curtido en la materia.
Además de dejarnos con la mandíbula desencajada con sus dos descomunales set pieces, que es alargan cada una durante prácticamente una hora, uno de los golpes narrativos más impactantes del largometraje se encuentra concentrado en su inesperado cuarto acto, en el que el punto de vista cambia drásticamente para dar una vuelta de tuerca al status quo y convertir a los aparentes antagonistas en protagonistas.
Es en este pasaje cuando, según Na, "vemos muy claramente dos bandos: los agresores [los humanos] frente a las víctimas [los alienígenas]", y ha desarrollado su razonamiento tal que así en una entrevista con Screenrant en la que desgrana las claves de un cierre tan inesperado como 100 % made in…