Las lágrimas de Drew Barrymore en 'Scream' eran reales. Este fue el cruel truco con el que Wes Craven consiguió hacer llorar a la actriz

Pasan los años y la escena de apertura de la primera 'Scream' continúa grabada a fuego en mi mente como el primer día, cuando la vi en una sala de cine abarrotada a una edad mucho más baja de lo recomendable teniendo en cuenta el contenido. Con el paso del tiempo, más allá de la potencia del recuerdo, la secuencia de apertura del título que revivió el slasher continúa revalorizándose por su inteligencia a nivel narrativo y su potencia a nivel dramático.
Por si alguien no recuerda al pasaje al que me estoy refiriendo, este no es otro que el que nos muestra a Casey, el personaje de Drew Barrymore, atendiendo a la llamada del asesino —o, mejor dicho, asesinos— enmascarado de Wesboro para, tras un cuestionario telefónico sobre cine de terror, ser brutalmente asesinada para sorpresa del respetable.
Este cold open resultó particularmente chocante por dos motivos muy concretos, comenzando por la intensidad de la interpretación de una Barrymore cuyas lágrimas vertidas fueron 100 % reales. Estas estuvieron originadas por una noticia que leyó la actriz la noche anterior al rodaje, y que narraba cómo el dueño de un perro quemó vivo al animal.