Phantom Blade Zero es fácilmente uno de lo juegos más espectaculares de 2026, aunque no es lo que esperaba. Análisis

La verdad es que al principio Phantom Blade Zero me descolocó un poco. No sabía exactamente qué tipo de juego quería ser. La aventura empieza con un montón de cinemáticas, escenas muy guiadas, peleas coreografiadas sin mucha libertad y con unos cuantos quick time events que te hacen pensar que estás ante un videojuego de otra época. Pero, poco a poco, todo se va enderezando hasta dar como resultado un juego de acción muy interesante y curioso, en el que te vas dando cuenta de que disfruta tomando caminos a contracorriente.
Antes de nada, pongámonos en antecedentes: La historia nos sitúa en un reino de fantasía oriental con mucha inspiración en las artes marciales, pero también en el steampunk. Nosotros somos Soul, un maestro de La Orden caído en desgracia y atormentado por un pasado que es el auténtico protagonista de la historia. A través de muchos flashbacks, descubriremos que hemos sido traicionados, en especial por quien fue nuestro hermano de la orden, que nos deja moribundos. Así es como terminamos haciendo un pacto para volver a la vida y arreglar las cosas. El precio es que tenemos solo 66 días de vida para hacerlo.