Se juntaron a beber whisky en Tokio y terminaron cambiando la historia del manga. El secreto que unió a los creadores de Akira y El Incal

Cada vez que alguien me pregunta qué debe leer de ciencia ficción en viñetas, acabo respondiendo lo mismo: o El Incal o Akira. Son dos lecturas que considero imprescindibles para todo aquel que ame el arte secuencial, independientemente de que se trate de cómic europeo o manga japonés. Son dos increíbles historias de ciencia ficción que resultan obras maestras tanto en fondo como en forma. Hace unos días me enteré de esta historia, que une las dos obras y a sus creadores de una manera de lo más inesperada, pero no por ello del todo sorprendente: bajo la influencia del alcohol. El hombre que escribió El Incal se sentó un día a comer con el hombre que creó Akira, justo cuando este no sabía cómo terminar su historia, y lo que salió de esa mesa sigue siendo uno de los misterios más fascinantes del cómic.
La historia la contó el propio Alejandro Jodorowsky en una entrevista con FilmsActu durante L'Étrange Festival de 2010. Cuando le preguntaron si era cierto que le había soplado a Katsuhiro Otomo el final de Akira, respondió muy en su línea: eso es lo que dice Otomo, pero él no se acuerda.